Patrimonio

El puente de singular belleza patrimonal, oculto hoy en día bajo las aguas del río Alagón, era el punto de unión con las tierras de la comarca de Las Hurdes. Su gran caudal ha destruido parte de su estructura de piedra dejándolo prácticamente intransitable cuando la apertura del pantano de Gabriel y Galán lo hace visible a todos los ciudadanos.
La Cruz de los Caídos, en memoria de los fallecidos durante la Guerra Civil Española, en cuya inscripción aparecen todos sus nombres. Con el paso del tiempo se ha ido deteriorando y apenas se acierta a leer dicha inscripción.
La Iglesia Parroquial de San Francisco Javier, nombrada así en honor a su patrón, es uno de los edificios más destacables de la localidad. Una obra realizada en el siglo XVIII en mampostería de pizarra. Su interior se estructura en una sola nave dividida en tres tramos y cubierta a dos aguas con teja. Tanto el suelo como el coro son modernos. Sobre la portada de los pies se sitúa el escudo del Obispo José García Alvarado con una inscripción...
Pero donde El atractivo del pueblo se capta con mayor fuerza es recorriendo sus calles, rodeadas de una arquitectura arcaica y popular, destacando sus recoletas plazas como por ejemplo la Plaza Vieja y del Collado. Podemos admirar los rincones de la parte antigua, las fachadas de esas casas similares a las hurdanas. Hoy en día, aunque parte de ellas no están habitadas, siguen conservando su estructura de piedra, barro y tejados de lancha.