Historia

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Para hablar de los orígenes de La Pesga hemos tenido que partir de la fundación de otros dos pueblos.
Sobre una pequeña colina, situada al pie de la sierra del Castillo, se descubren las ruinas de una población con su iglesia. Cuando vinieron los primeros pastores a poblar este país ya se hallaban indicios de haber sido poblado antiguamente, pues sus vegas y sus campos habían sido cultivados, viéndose en ellos olivos y castaños.
La nueva población, llamada Corzas, comenzó con el establecimiento de unas majadas de ganaderos del inmediato pueblo de Mohedas, y como la aspereza del sitio la sustraía a los riesgos y vicisitudes de los llanos de Granada, todavía no pacificados, creció en vecindad, se formó el poblado y (aunque en un todo sujeto a Mohedas) hubo necesidad de crear en él una Iglesia sujeta al párroco de la Villa de Granada.
La estrechez y poca luz de la cuenca en que se hallaba situada esta pequeña alquería, dieron lugar a que algunos moradores formaran habitaciones hacia el Poniente, en otra cuenca de la misma sierra. Las mejoras naturales que se advertían en este nuevo caserío, hicieron que se acrecentase con rapidez. Sus principales fundadores fueron también ganaderos dedicados al ganado lanar, denominado por ello "Ribera de la Oveja".
Así continuaron estas alquerías, hasta que llegó a ser protegida por la Marquesa de Villafranca, la que fundó en el año 1.560 su Iglesia Parroquial, dotándola de sacerdote que ejercía su ministerio con entera independencia del de la Villa de Granada. Del mismo modo este caserío fue constituido en concejo con derechos propios, aunque sujeto al sesmo de Granada como fundado en territorio de esta villa que era propiedad del Sr. Duque de Alba.
Otros pastores vecinos hicieron sus majadas en otra cuenca, que forma al oriente de la sierra de los Hoyos. A este majadal lo denominaron Pesga, que fue acrecentando su vecindario y comenzó a desarrollar su riqueza. La creación de estos dos caseríos dio por resultado la muerte de las Corzas, que se despobló a principios del año 1.700 y quedó totalmente arruinado.
La Pesga consiguió construir una ermita aneja a la parroquia de Ribera de la Oveja, a quien faltándole el apoyo de la Marquesa de Villafranca, quedó reducida al estado que había adquirido.
La Pesga, que había nacido pobre y sin protección, y sin otro elemento de prosperidad que el trabajo perseverante de sus moradores, continuó su buena marcha y crecimiento. Por eso en 1.835 se hizo independiente en el orden civil, creándose en ella Municipio y constituyendo el hoy pueblo de La Pesga.